lunes, 2 de junio de 2014

El lenguaje del billete



¿Sabes, Señor, que este billete me da miedo? Tú entiendes su secreto, Tú conoces su historia:¡Cómo pesa su valor en el alma!
Me impresiona porque es mudo, jamás dirá lo que esconden sus pliegues, nunca sabremos los esfuerzos y luchas que ha costado. El lleva sobre sí los sudores del hombre, esta sucio de sangre, de desencanto, de dignidad pisoteada.
 
Lenguaje del billete
Lenguaje del billete
Se ha enriquecido con todo el peso del trabajo humano, que lleva en sus espaldas y que le da valor. ¡Cómo pesa, Señor!
Me asusta, me da miedo…. Porque tiene muertos sobre su conciencia: Todos los desgraciados que murieron en la refriega, para hacerlo suyo, poseerlo algunas horas, sacarle unas migajas de placer, de alegría, de vida.

¿Por cuantas manos habrá pasado, Señor?
¿Qué habrá hecho en sus largos viajes silenciosos?
El ha ofrecido el anillo a la novia radiante, ha pagado los derechos de bautizo del niño color de rosa. Ha puesto el pan en las manos de las amas de casa, ha abierto el chorro de la risa de los jóvenes y la satisfacción de los mayores.

Pagó al médico la consulta del enfermo en peligro de muerte, y pagó los libros del pequeño colegial; pero también pagó el alcohol e hizo al borracho; financió la película prohibida y grabó el disco de mal gusto. Sedujo al adolescente y convirtió al adulto en ladrón; pagó el arma del crimen y las tablas del ataúd.

Oh, señor, yo te ofrezco este billete, con sus misterios de gozo y de dolor… Te doy gracias por la alegría que me ha brindado y te pido perdón por todo el mal que hizo.

Pero, sobre todo, te ofrezco este billete por el sudor del hombre, por todo el sufrimiento y trabajo que en él se simbolizan y que mañana, en fin, moneda intocable, tú me cambiarás por la vida eterna.

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